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1.2 Factores ambientales

El ambiente y los seres vivos están en una mutua relación: el ambiente influye sobre los seres vivos y viceversa. A esto se le conoce como factores o condicionantes ambientales. Estos factores determinan las adaptaciones, la gran variedad de especies de plantas y animales, y la distribución de los seres vivos sobre la Tierra. Los factores ambientales se clasifican en abióticos (no vivos) y bióticos (vivos).

1.2.1 Factores abióticos

Son los aspectos químicos o físicos que afectan a los seres vivos. Los factores físicos abióticos pueden ser: luz solar, temperatura, altitud, latitud, clima; mientras que los principales factores abióticos químicos son el suelo, el oxígeno y el dióxido de carbono. Se les conoce como abióticos ya que aquí no hay intervención de ningún ser vivo.

Factores físicos
La energía térmica solar, manifestada como calor o temperatura, es probablemente el factor que más influencia tiene sobre los seres vivos, ya que es causa del desarrollo de adaptaciones físicas y de conducta, así como de preferencias por ciertos hábitats donde predomine una temperatura determinada. En lo que se refiere a adaptaciones de conducta, se pueden destacar las siguientes tres:

Hibernación.- Es una respuesta a las bajas temperaturas del invierno. El organismo guarda desde días la reserva de grasa que le permite permanecer varias semanas sin alimento.

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Estivación.- Es la adaptación que presentan algunos organismos ante las altas temperaturas y las sequias que pueden presentarse en el verano. Las ranas, los sapos y los caracoles son ejemplos de animales que recurren a este proceso.

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Diapausa.- Consiste en una suspención momentanea del desarrollo de los organismos como forma de defensa ante condiciones adversas, por ejemplo, retrasar varios dias el momento de salir del huevo.

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Por otro lado, también algunas especies animales, como ballenas, peces, mariposas o aves, efectúan migraciones hacia zonas geográficas que presenten temperaturas mas adecuadas a sus necesidades.

Estas migraciones coinciden con los cambios de estación y son cíclicas, es decir, que los animales regresan periódicamente a los sitios donde prefieren anidar, criar, aparearse, etc.
La luz solar, directa o indirecta, es la principal fuente de energía de todos los seres vivos. A través de la fotosíntesis, los organismos autótrofos (plantas, algas y algunas bacterias) son capaces de transformar la energía luminosa en energía química que se almacena como carbohidratos y lípidos, los cuales son consumidos por los organismos heterótrofos (animales, hongos) para a su vez, obtener energía. Debido a esto, la luz solar es indispensable para la existencia de la vida. Pero además la luz es un factor que influye en los ciclos vitales de los organismos que se conoce como fotoperiodo o cantidad de luz que recibe una zona geográfica en particular.
La luz determina un hecho cotidiano: la existencia del día y la noche. Este trae consigo diferencias entre los hábitos de los animales diurnos y nocturnos.

Los efectos del viento son básicamente indirectos. La acción mecánica del viento impide. que las vegetaciones arbóreas se instalen en las cimas, costas e islas bajas. Otra acción es la de producir desecación del sustrato por enfriamiento y evaporación. Así los vientos que ascienden del ecuador pierden humedad en forma de lluvia, mientras que los que descienden, son los responsables de la existencia de los desiertos de esa zona.

El agua, tiene la capacidad de disolver gran cantidad de sustancias, debido a lo cual es el medio de reacción de la mayoría de los procesos metabólicos, de este modo se convierte en un factor indispensable para la vida. Sin embargo, los seres vivos tienen distintas necesidades de agua: lo que para unos es óptimo, para otros puede ser excesivo o escaso. El clima determina la forma en que plantas y animales contienen y conservan este fluido.

Factores químicos
El sustrato es la superficie sobre la cual se establecen los seres vivos, y en la que llevan a cabo varias funciones, por ejemplo, de nutrición, fijación protección, entre otras. Aunque el sustrato tiene importantes efectos mecánicos sobre los organismos que viven sobre o dentro de el, son de mayor relevancia sus aspectos químicos, sobre todo como fuente de minerales y nutrientes para los organismos fotosintéticos.

En los ecosistemas terrestres, el sustrato está constituido por el suelo, mientras que en los acuáticos lo forman las rocas, grava, barro o arena.

El suelo tiene su origen en la erosión de las rocas causada por el agua, el viento, las raíces de los árboles; y contiene todos los materiales orgánicos, minerales, agua y oxígeno que requieren los seres vivos, además de su composición, factores como la profundidad, la inclinación y la granulometría realizan un papel muy importante sobre el tipo de seres vivos que puedan vivir sobre o dentro del suelo.

El Oxígeno o Dióxido de Carbono son dos sustancias que tienen gran importancia debido a su relación con los procesos respiratorios y fotosintéticos. Mediante la respiración los organismos aeróbios utilizan oxigeno para obtener energía de los carbohidratos y desechan dióxido de carbono, por otro lado en la fotosíntesis los organismos fotosintéticos son capaces de elaborar carbohidratos a partir de dióxido de carbono; en este proceso se elimina oxigeno. De este modo, la concentración y la disponibilidad de ambos determina la presencia, abundancia y variedad de los seres vivos que habitan en un ecosistema específicos.

Cuando nos referimos a los medios acuáticos, existen dos parámetros que hacen referencia a la concentración y disponibilidad de oxigeno.

1.2.2 Factores bióticos

Las relaciones entre los seres vivos constituyen los principales factores bióticos y reciben este nombre ya que dependen de otros organismos vivos, ya sean microorganismos, plantas, animales o del ser humano.

Los individuos tanto si pertenecen a la misma especie como especies diferentes, ejercen entre si una serie de influencias. A estas influencias cuando ocurren entre individuos de una misma especia, se les denomina factores intraespecíficos, y cuando se dan entre dos o mas especies diferentes se les denomina factores interespecíficos.

Factores intraespecíficos
Al conjunto de individuos de una misma especie que habita un mismo lugar se le conoce como población, dentro de dicha población se presentan factores de dos tipos: demográficos y etológicos. Los factores demográficos se refieren a la población misma, a su estatura y sus cambios, por ejemplo, densidad de población, natalidad, mortalidad, proporción entre sexos, etc. Por otro lado, los factores etológicos se refieren al comportamiento de los individuos y entre ellos se puede distinguir los siguientes: factores dependientes del sexo, efecto de grupo, competencia intraespecífica.

Factores interespecíficos
Los factores interespecíficos se presentan entre poblaciones de especies distintas, tanto por contacto físico directo como por la modificación en el ambiente que pueda ocasionar una población.

Estas interacciones pueden ser de tres tipos: competencia, depredación y mutualismo. En la competencia dos especies distintas hacen uso de los mismos recursos, de modo que tienen que competir entre ellas por conseguirlos. En la depredación, una especie se alimenta de la otra, y los cambios de la población de una afecta a la otra, aquí podemos distinguir tres tipos de organismos: herbívoros, carnívoros y desintegradores. En la simbiosis, una especie depende de la otra pero sin alimentarse directamente de ella, existen tres tipos de mutualismo:

Parasitismo.- Cuando una especie obtiene beneficio de la otra al tiempo que la perjudica, rara vez llega a causarle la muerte, pueden distinguirse dos tipos de parásitos: endoparásitos y ectoparásitos.

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Comensalismo.- Cuando una especie obtiene alimento a través de la otra pero sin perjudicarla, encontramos tres tipos de comensalismo: epibiosis, tanatocresis y lestobiosis.

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Mutualismo.- Las dos especies relacionadas se benefician mutuamente, al grado de que la relación puede llegar a ser vital.


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